lunes, 30 de abril de 2012

Cierta nostalgia

Aquí! Aquí, aquí... Georgia no supo reaccionar de otro modo cuando pasó el autobús por delante de la calle donde una vez intentaba cumplir su sueño. No hacía demasiado tiempo pero cada vez que recordaba el tacto de las teclas de un piano, sentía los dedos tan blandos que daban impresión de que ya no eran capaces de hacer un pianíssimo, jamás.

Así me sentía hace en par de días: pequeño ataque de impotencia.

Hoy toca la nostalgia. Estoy nostálgica, un poco inquieta, un pelín triste. No puedo estar en casa porque el campo gris de mi sentimentalismo se ampliaría y el círculo vicioso del famosos Tedio me invadirá como muchas veces. Necesito salir, hacer algo útil. Necesito una compañía especial aunque sólo este a mi lado observándome, con una ligera acaricia y una mirada cálida me conformo...

Georgia, 30 de abril, 20XX



Published with Blogger-droid v2.0.4

miércoles, 25 de abril de 2012

Ansia de viajar?

Suena irónico pero a veces uno de los días más agotadores de tu año puede ser el más mágico. Georgia empezó a notar la mente espesa y sentir que ya no estaba en otro lugar sino en un avión. No hay fin, no hay destino. Ella, recién despierta, después de dormir demasiado sin tener en cuenta el paso de las horas entre las nubes, se puso a ver películas de fantasía para despistar al sueño. Intentaba a la vez apaciguar la sensación de soledad al "viajar" sin una compañía que supiera darle un ligero abrazo de consuelo, era el detalle más bello que le podrían hacer en ese momento.


Por fin estaba llegando a casa...


Levantó la cabeza. Con cierta tristeza, dibujó una suave sonrisa en el rostro.


Published with Blogger-droid v2.0.4

lunes, 23 de abril de 2012

He perdido temporalmente la sonrisa

Quizás no todos entiendan el concepto de dolor de corazón, pero sin duda, Georgia si. Lo sabía, por una razón muy simple, y era porque en ese momento le dolía el corazón. Era un dolor bastante punzante aunque no lo quisiese reconocer. Procuraba ignorar sus sentimiento y seguir con la rutina con una cara sonriente. Prefería creer que mientras no se detuviese a pensar demasiado, iba a poder estar de pie; reconocer que por dentro estaba destrozada sería pronunciar un triste conjuro que le hundiría, en cambio, si lo ignoraba, siempre podría continuar fingiendo y esas grietas en sus pupilas no explotarían.

Encontró la mejor manera de evitar el maldito conjuro: Silencio. Más triste estaba, más silencio reinaba en ella, puede que cada vez aumentaba un poco sus ganas de llorar, perdiese fuerza.


Dos noches después, dejó de sentir el dolor punzante, pero el silencio permanecía. Ya no sabía cómo se sentía, quizás fuese la típica ausencia después de tanta tristeza, dolor...


Qué te pasa? - le preguntó. Georgia dudó al contestarle. No tenía ganas de echarle en cara nada ya.

Solamente pudo decir: He perdido temporalmente la sonrisa y aún no la he recuperado.


Published with Blogger-droid v2.0.4