miércoles, 5 de diciembre de 2012

Ayer, el día anterior a hoy

Consecuencia de ducha fría en una mañana de buen invierno? Fiebre al mismo día y un día entero de dolor cabeza. Aún no ha acabado mi día pero la mañana se me ha hecho tan larga que prefiero pensar que me queda poco para el fin, aunque sinceramente tampoco siento gran estusiasmo por el sol de mañana. Creo que el malestar me ha transtornado hoy. Sentarme a la misma dirección que el conductor cuando tengo cuarto asientos de dirección contraria para elegir; por una vez en mi vida he sentido curiosidad por un accidente, incluso esperaba poder atravesar el cuerpo por la ventana del autobús sólo para asomarme y averiguar por qué el hombre metido dentro de la ambulancia está boca abajo.
Estoy más bipolar de lo normal, con ganas de que el mundo me ignore y sentirme bombardeada con cualquier afecto que me muestran, y al instante de que alguien me rompa la máscara, me disuelvo como una bola de helado de dulce vainilla.
Estoy más sensible de lo normal. Hablo como una princesa abandonada; y con la mínima actitud de antipatía y/o injusta, mis lágrimas salen a mi defensa.

Agradezco cómo ha acabado el día de hoy, a pesar de haber sido tan...gris.

Bonito reencuentro con Ann, la hermana cerdita cada vez más bella.

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Y...te quiero

sábado, 13 de octubre de 2012

Hipnotizada por la música


Os ha pasado esto? Estar tan absorbida por una canción que, que....que dejas de ser capaz de expresarte. Miras al vacío tontamente; intentas decir algo, y, no sabes cómo! Te entran ganas de escribirlo pero las letras se desordenan y se acumulan en la punta de tus dedos, hasta que pesan toneladas! Pero aún así, no puedes descifrar ni una sola palabra de la mente poseída. 

Es horrible! Es fabuloso. Es una pesadilla! Es totalmente 
risueño...Magnífico!!! 

Tu sangre circula según los altibajos de la melodía. No puedes evitar imaginar que eres tú cantando en el escenario y aunque te tomen por loco en la calle, no dejas escapar ni un gesto para sentir esas subidas de tono y cada esforzando por todo el cuerpo. 

Cantas sin emitir sonido pero te da sensación de que te vibran las cuerdas vocales de emoción...Tu cuerpo se queda de piedra mientras tiembla tu alma y fiuuuuuu te susurra: ´´adióooooos´´

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Dos semanas pensativas

Una ventana con un reflejo. Un gesto pensativo en sombra. Una mano con una mariposa en un dedo, un poco de moflete, pestañas cortas y largos flequillos. Esa era Georgia observándose por la ventana del autobús; pensando en un futuro sin futuro, recordando pasados que siguen presentes en ella y sobretodo hechos recientes que, al pensarlos, parece que haya pasados siglos. Quizás inconscientemente, estaba deseando que muchos de sus presentes se convierta en memorias históricas de su vida. Desearía hacer todas sus despedidas en un sólo día y abrir los ojos el día siguiente y empezar una sentencia nueva de su vida, con todas las cargas emocionales del día anterior. Tenía ganas de sufrir de modo masiva y olvidar.


No había manera de hacer que dejara de pensar y mucho menos sonreír.


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viernes, 7 de septiembre de 2012

El Violinista de Mauthausen

                                 Firma de Andrés y la marca de libros comprada en el mismo viaje
"Ya he acabado la novela" le digo a Neus (mi mejor amiga), hace días le dije que, por fin, me quedaba poco. Su reacción fue muy sabia: "Enahorabuena"

Hablando de la afinidad entre el libro y yo, diría que fue, ¿mágica?, ¿especial?. Si. Quizás un tanto extraño también. Caminando por la feria de San Jordi en Barcelona hace dos años lo descubrí. Muchos sabrán que existe el ´´amor a primera vista´´ entre el ser humano y los libros; pues algo similar me pasó. Escaneando la galería de libros con la mirada, me paré delante de él y no pude apartar la vista; tardé menos de tres minutos en adoptarlo. Otro detalle dulce que recuerdo es que el Señor Pérez fue tan amable que nos preguntó que si tenía que mirar a la cámara para que le sacaramos otra foto.


El periodo en el que leía a diario el libro coincidió con el semestre que tenía clases de historia contemporánea. Admito que tuve un gran profesor, ya que gracias a él acabé amando la etapa de la historia que más había odiado desde siempre. Sin embargo Ana, que acababa de empezar a trabajar bajo instrucciones de Bishop, hizo un grn papel . No podía evitar que la mente imaginase la figura de Ana cuando mi profesor explicaba. Cada vez que empezaba la clase, mi alma viajaba un par de siglos atrás. Las anécdotas de espionajes que contaba se convertía en un preludio que me adentraban a las escenas del libro y todo se hacía tan triste, tan romántica, tan peligroso, tan...Ya no parecía que estaba sino soñando, sonreía tontamente porque aquello era ya una mezcla de un mundo risueño con la realidad. 
Tampoco he podido evitar ponerme los auriculares y empezar a teclear un destino dramático pensando la historia de los amantes o seguir leyendo cuando realmente me tocaba hacer otros deberes. 

Ha sido fantástica la melodía silenciosa que conducía el valse de la pareja y el violín que despertó a Rubén de su despedida al mundo. El viaje en tren era escalofriante. Tragaba saliva a duras penas al imaginar cómo caían los hombres muertos en el tren como dominós y cómo sobrevivían los otros cuando era más fácil morir. El reencuentro de Ana y Rubén, el miedo de Ana de perder a su prometido para siempre, era todo tan agonizante que sentía necesidad de abrazar a alguien y no dejarlo escapar. A pesar de esa agonía en el final de la historia, ha sido un fin perfecto para mi gusto, ya que siempre he sido partidaria de fin ´´lógico´´ o incluso trágico cuando la historia lo pide, la vida no siempre es feliz. 
Me he llevado dos pequeños sorpresas. En ningún momento había pensado que Franz, con el espíritu tan bohemio, se iba a convertir en un espía , le dieses igual o no. Ni esperaba que se desvelara la personalidad real de Bishop, ya que ha sido frío durante todo el proceso, ha ocultado de tal modo su pasión que he acabado creyendo que ES un hombre hielo y es tan frío que te entra la misma frustración que a Ana y te entran ganas de pegarle un par de collejas por insensato.

Bien, finalmente me gustaría pedir disculpas por no concluir, por la hora que es. Simplemente necesitaba escribir todas las reflexiones antes de que se me escapen de la memoria. Ahora que he soltado el demonio dentro de mi, me voy a dormir.

Buenas noches, Violinistas.


domingo, 12 de agosto de 2012

29-06-2012

Tengo una libreta negra a la cual le cuento mis secretos más íntimos y dolorosos. En ella se esconden muchas confesiones que nadie conoce, las llamo cartas secretas.

He aquí una carta secreta que nunca enviaré. (Obviedad para tontos como yo. Cómo voy a enviarla si no sé ni siquiera a quién está dirigida.)

No tengo frases que afirmar ni negar. Emitir cualquier sonido ahora, aunque sea un sólo vocal, es como dejar escapar el último consuelo que mantengo en mi pecho  y perder motivos para seguir respirando, caminando y cualquier gesto o movimiento.

30-06-2012

En ese momento, me quedaba una opción. Armarme con una buena coraza y dejar que el viento me seque las pupilas empapadas.

Hoy, justo 24 horas después...


12 de agosto, 00:18

Otra obviedad para tontos como yo, no recuerdo, después de dos meses cómo seguía la historia. Quizás dejé de escribir por el motivo de casi siempre: corte dé sentimiento y/o inspiración. No obstante recuerdo cómo me sentí herida, semiengañada y quién y cómo fue. Lo recuerdo todo. En fin, ya pasó. Ahora mismo me siento algo mimosa, no sé nada. Sólo quiero dulces abrazitos sin palabras. Un consejo algo ingenuo de Wladimir es meterme con el peluche dentro del frigorífico. Peligro de futuros ingenieros... A dormir capitanes, si es que la mente deja. Buenas noches capitanes!

sábado, 21 de julio de 2012

Latidos de corazón

Georgia, 04 de octubre, 2011


Me he vuelto a sentar con la música pegada a los oídos. Hoy, precisamente, no sentía la ausencia de los latidos de corazón, ni estaba tan desinflada como los días anteriores. Estaba volviendo a ser la Yo serena, paciente y feliz.Había quedado con mi vieja amiga-compañera. Nerea, para comer. Hacía tiempo que no me sentía tan acogida y cómoda. Era un momento en el que podía ser yo 100%; podía gastar bromas demoniacas, ser un poco borde y recordar los viejos tiempo que realmente era cuestión de hace pocos meses. Pero aquello parecía tan lejos...Obviamente, tenía nuevos compañeros megalindos, pero algo me dice que no es lo mismo. Quizás tenga que pasar más tiempo para consolidar confianza;por suerte, parece que no voy a tener que pasar mucho tiempo para ello.Sigo soñando con mis teclas blancas y negras. Es imposible separarme de la música. Hacía poco descubrí, por fin, por qué no soy capaz de improvisar con letras con tanta soltura como con la música. Amo ambas artes, pero sin querer he dejado a la poesía en la carne, mientras que la música se ha intercalado entre mi sangre y mis huesos.



Detrás de todas las reflexiones y paranoias de Georgia, escondía una nostalgia, que constantemente le recordaba a una persona. Dejó de escribir. Era incapaz de seguir porque de nuevo sentía que se alejaba su latido de corazón...

Tal vez la añoranza se haya comido su corazón





lunes, 14 de mayo de 2012

Fuego y brisa

Georgia se sentía sola.

Vaqueros, camiseta rosada y transparente, cabello liso y suelto,sandalias blancas.

Así salió a la calle, bajo el sol a las tres de la tarde. Daba pequeños pasos elegantes en línea única con la cabeza un poco agachada como si de repente haya sonrojado su rostro por el beso de Sol e intentaba disimularlo.

La suave brisa que hacía danzar su cabello parecía lo único que existía a su lado. Se miraba en cada cristal por el que pasaba y veía cómo el mata de cabello, colgado como hilos de seda, se movía ligeramente con el viento...


Su afición de mirar en espejos no había cambiado.


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jueves, 10 de mayo de 2012

Vasito de amor

Vanesa tenía razón. Cuando tiras un vaso de cristal al suelo y lo vuelves a pegar, el vaso ya no es el mismo. Siempre quedan grietas entre pieza y pieza, que por muy pequeños que sean dejarían escapar gotitas de agua, gotitas de amor, gotitas de cariño.

Inconscientemente eres incapaz de seguir viendo la pequeña figura en tu escritorio, sin embargo de pronto se te puede cambiar el chip y te mueres de ganas por tenerlo en los abrazos. Te frustras porque nunca consigues llenarlo del todo, pero viendo cómo intenta absorber cada gota para que no se escape nada, el corazón se te hace flan.

El vaso no será el mismo, habrán migas de cristal que jamás volverán a formar parte de ese cuerpo transparente; y quién sabe si alguna de esas migas era uno de los detalles más dulces.


Podemos recordar la imagen del vasito y cada una de sus piezas...


Pero ya no es el mismo


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miércoles, 2 de mayo de 2012

sin parar

Muchas veces sentimos una extraña necesidad de estar haciendo cosas a cada instante, sin parar, sin apenas descanso. Es como si fuésemos robots con el botón ON puesto; nos movemos sin querer, con lo mínimo que nos paremos nos empezaríamos a oxidar y dejar de estar vivos. No seremos nada sino unas piezas de residuo metálico.

Parece que huyamos de algo que nos puede venir en mente cualquier momento que la tengamos libre. Trabajamos con rabia, descuidando cómo de saturado acabaría el cuerpo y el cerebro.


Una cosa tras otra...quizás sólo para no caer por cualquier tipo de depresión paranoica


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lunes, 30 de abril de 2012

Cierta nostalgia

Aquí! Aquí, aquí... Georgia no supo reaccionar de otro modo cuando pasó el autobús por delante de la calle donde una vez intentaba cumplir su sueño. No hacía demasiado tiempo pero cada vez que recordaba el tacto de las teclas de un piano, sentía los dedos tan blandos que daban impresión de que ya no eran capaces de hacer un pianíssimo, jamás.

Así me sentía hace en par de días: pequeño ataque de impotencia.

Hoy toca la nostalgia. Estoy nostálgica, un poco inquieta, un pelín triste. No puedo estar en casa porque el campo gris de mi sentimentalismo se ampliaría y el círculo vicioso del famosos Tedio me invadirá como muchas veces. Necesito salir, hacer algo útil. Necesito una compañía especial aunque sólo este a mi lado observándome, con una ligera acaricia y una mirada cálida me conformo...

Georgia, 30 de abril, 20XX



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miércoles, 25 de abril de 2012

Ansia de viajar?

Suena irónico pero a veces uno de los días más agotadores de tu año puede ser el más mágico. Georgia empezó a notar la mente espesa y sentir que ya no estaba en otro lugar sino en un avión. No hay fin, no hay destino. Ella, recién despierta, después de dormir demasiado sin tener en cuenta el paso de las horas entre las nubes, se puso a ver películas de fantasía para despistar al sueño. Intentaba a la vez apaciguar la sensación de soledad al "viajar" sin una compañía que supiera darle un ligero abrazo de consuelo, era el detalle más bello que le podrían hacer en ese momento.


Por fin estaba llegando a casa...


Levantó la cabeza. Con cierta tristeza, dibujó una suave sonrisa en el rostro.


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lunes, 23 de abril de 2012

He perdido temporalmente la sonrisa

Quizás no todos entiendan el concepto de dolor de corazón, pero sin duda, Georgia si. Lo sabía, por una razón muy simple, y era porque en ese momento le dolía el corazón. Era un dolor bastante punzante aunque no lo quisiese reconocer. Procuraba ignorar sus sentimiento y seguir con la rutina con una cara sonriente. Prefería creer que mientras no se detuviese a pensar demasiado, iba a poder estar de pie; reconocer que por dentro estaba destrozada sería pronunciar un triste conjuro que le hundiría, en cambio, si lo ignoraba, siempre podría continuar fingiendo y esas grietas en sus pupilas no explotarían.

Encontró la mejor manera de evitar el maldito conjuro: Silencio. Más triste estaba, más silencio reinaba en ella, puede que cada vez aumentaba un poco sus ganas de llorar, perdiese fuerza.


Dos noches después, dejó de sentir el dolor punzante, pero el silencio permanecía. Ya no sabía cómo se sentía, quizás fuese la típica ausencia después de tanta tristeza, dolor...


Qué te pasa? - le preguntó. Georgia dudó al contestarle. No tenía ganas de echarle en cara nada ya.

Solamente pudo decir: He perdido temporalmente la sonrisa y aún no la he recuperado.


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